¿Qué opinan los millenials sobre el mailing?

¿Qué opinan los millenials sobre el mailing?

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No nos cansaremos de repetir que los millennials son un grupo social verdaderamente impredecible. No arrojan una visión clara de sus ideales, intenciones de compra o simplemente de costumbres sociales. Y si hablamos de marketing, entonces el circo del consumo se vuelve verdaderamente complejo para las marcas y empresas que siguen empeñadas en conectar con ellos y convencer.

El email y su uso tan extendido

Los millennials parecen decididos a extinguir el email al menos en su formato más aburrido. Las encuestas más sofisticadas no han logrado establecer conclusiones fiables en un alto porcentaje. Las contradicciones y los datos encontrados siguen su derrotero entre estos consumidores tan peculiares. Cuando son preguntados acerca de la validez, utilidad del email o su uso en el consumo diario, los datos son muy confusos. Unos aseguran que los abren con frecuencia y los usan. Otros hablan de un desuso en aumento, que se va instalando poco a poco, pero sin freno.

Y es que la realidad general es confusa. Los usuarios normales también hablan de emails aburridos, con poco contenido interesante o ninguno. Parece que los millennials opinan que las marcas los envían para salir del paso, o simplemente como recordatorio rutinario de bajo costo de elaboración. Una encuesta reciente de entre 18 y 29 años, arroja un 18%, que afirman abrir siempre los correos recibidos de marketing. Ahora bien, si la franja la desplazamos a partir de los 30 años, incluido este, hay solo un 9% que afirma abrir los correos de marketing. Es significativo que cuando la edad sube, baja el interés en abrir los email. Parece que la franja de más edad es selectiva en lo que toca a invertir su tiempo, dedicando este a cosas más importantes que la publicidad fría.

Pero la realidad sobre el número de apreturas no arroja mucha luz

Imaginemos que ese 18% de los millennials de menos de 30 años, sí abre los correos, e incluso los lee. ¿Significa eso que las marcas pueden contar ya, con nuevos clientes? ¿Pueden asegurar las marcas que esos mensajes abiertos han impactado realmente en los millennials, llevándolos a la conversión y a posibles compras?

Ahí radica el problema. No hay formas definitivas de medir el grado de impacto o interés que demuestra un millennial ante un mensaje de marketing digital. Y este hecho lo constatamos a diario los profesionales del marketing. Entonces, ¿debemos desaconsejar esta herramienta y su uso con este determinado tipo de consumidores? Las evidencias hay que valorarlas en conjunto. Con perspectiva. Cuanto mayor ángulo de visión, mayor es la cantidad de detalles que pueden informar sobre las acciones de nuestra marca.

El presente del email marketing

La investigación mencionada es válida. Pero una realidad incontestable, es que el email todavía goza de una potencia efectiva fuera de toda duda. Y que para comunicar e iniciar una conversación personal con el consumidor, es muy válido, interesante, y además económico. Se estima que el año que viene, el 2017, la inversión publicitaria en email aumentará, solo en Estados Unidos, en unos 340 millones de dólares. Y eso incluye la que alcanza de lleno a los millennials.

¿Son compatibles el mailing y los millennials? (parte 2)

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Continuando con esta interesante exposición sobre el email y los millennials, tenemos que considerar también algún aspecto negativo. Porque mientras los millennials parecen haberse decantado de nuevo por los emails, siempre que estos les lleguen a su ideario, los adolescentes todavía encuentran vías de comunicación entre ellos, diferentes. Los datos apuntan a que los consumidores de entre 9 y 21años usan de forma muy importante apps como WhatsApp, Snapchat u otras apps de mensajería instantánea, o directamente las redes sociales. Y dentro de esos medios, sus formas de comunicarse los definen por su estilo de conversación y sus maneras de expresarse. Por eso, las marcas tienen que investigar estas formas de comunicación y aplicarlas en los emails, si es que quieren que estos usuarios vuelvan al email.

¿Hay reglas de oro que garanticen la conexión con los millennials y los adolescentes?

No creemos que haya fórmulas mágicas ni reglas exactas para esta complicada labor. Sólo podemos asegurar que es un desafío constante lleno de aspectos interesantes que si se ponen en práctica, pueden mejorar el entendimiento entre las marcas y estos dos grupos de consumidores.

No es nada nuevo, pero el contenido tiene que ser muy relevante y original. Tenemos que tener contenidos ajustados al ambiente y contexto en el que se mueven los millennials. Porque lo que está claro es que el tiempo para enganchar a estos grupos con un email es de sólo 2 ó 3 segundos. Esto es un tiempo muy escaso. Por eso, las marcas deben sintetizar muy claramente el mensaje y orientarlo a sus ideales. Los millennials saben lo que quieren ver y recibir. Si lo ven, abrirán y leerán el contenido.

El uso de herramientas clásicas no está reñido con un buen email. Que estos consumidores sean un poco complicados de entender no quiere decir que las herramientas existentes no sirvan. Hay una serie de elementos clave que siempre son efectivos. Elegir el momento adecuado sigue siendo parte de la estrategia. Si lo intentas en el tiempo libre, fines de semana, épocas vacacionales temáticas, etc., es más probable que sean más receptivos. Hay que vigilar la eficiencia de las segmentaciones que hacemos. La disciplina en el targeting es primordial, sea el grupo que sea al que nos dirigimos. Y sobre todo, la rapidez de interacción. La velocidad con la que respondas a consultas o dudas de los millennials será primordial.

Y otra cuestión es que no debes complicar la vida a los receptores de los emails. Sobre todo porque es innecesario. Debes hacer que tu envío de emails sea un escenario de actividad directa. Pero también de actividad simple y fácil de realizar. Hay marcas todavía que tienen verdaderos jeroglíficos para rellenar formularios o contestar emails. Por tanto, todo lo que los consumidores puedan realizar con un clic, no lo compliques. No lo hagas en dos o más clics. Potencia que el consumidor interactúe con el email, no que huya de él.

Estos son algunos de los factores para facilitar la comunicación con los millennials. Hay más. Que iremos considerando en futuros artículos. Sobre todo porque son un grupo muy grande de consumidores activos, que nos interesa entender.

¿Son compatibles el mailing y los millennials? (parte 1)

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Una pregunta que podemos catalogar de compleja. Sobre todo, a tenor del comportamiento que estos millennials tienen como usuarios y consumidores. Y también considerando que el email marketing sufrió el acoso de los profetas digitales, que aseguraron que tenía los días contados. Pero eso no sucedió, al menos de momento, y los datos aclaran que no sólo sigue muy vivo, sino que los consumidores siguen usándolo y es todavía una de sus preferencias. Sobre todo desde que utilizan sus móviles para este trabajo.

El email marketing debe seguir considerándose como una estrategia necesaria y puntera

El boom sigue en auge. Por eso, las marcas no deben quedarse con sólo algunas posibilidades. Es necesario que mantengan el email como una de las prácticas prioritarias, como la avanzadilla de un ejército digital que abra el camino hacia el consumidor. Pero claro, ahora surge la eterna cuestión: ¿es efectivo cualquier email, mandado de cualquier manera? No hace falta contestar a esta pregunta. Todo indica que las exigencias e intereses de los consumidores están en continua evolución. Los clientes ya no se sorprenden por nuevos métodos de envío, ni por promesas más o menos extrañas o fantásticas. Los consumidores tienen mucha información actualmente y lo que se les envía en un correo debe pasar por ciertos criterios de alta calidad para llegar a su destinatario y que este efectivamente lo abra y lo lea.

Hoy los potenciales clientes tienen claro lo que necesitan y por tanto, lo que quieren recibir de las marcas y empresas. Sobre todo cuando hablamos de grupos de consumidores tan especiales como los millennials o la Generación Z. Estos consumidores tienen una forma muy concreta de ver el mundo, la sociedad y sobre todo el sector empresarial actual. Las marcas no terminan de ver y de alcanzar una comprensión clara de las motivaciones que mueven a los millennials a comprar los productos que necesitan. Por tanto no ven claras las maneras de conectar con ellos. La forma de comunicar o relacionarse con ellos, es muy fragmentaria y frágil. Y si en otros ámbitos de la publicidad digital, las marcas deben tener claro como dar la información necesaria a estos grupos de consumidores tan especiales, en el email marketing la cosa se complica un poco más. Porque en realidad, un correo debe ofrecer en principio información muy ajustada y datos muy concretos sobre lo que los millennials y los adolescentes esperan.

Estrategias omnicanal

Las marcas están abrazando el email marketing como una herramienta poderosa en las estrategias omnicanal. Aseguran que el email tiene un rigor muy alto cuando se basa en datos interesantes y llega a través de las pantallas móviles. Y en realidad este es uno de los grandes secretos. Los millennials están conectados para todo. Sus dispositivos móviles echan humo mientras consumen la carga de su batería en pocas horas. Este método hace que la experiencia sea muy directa y única. Y es ahí donde radica el desafío para ofrecer emails que tengan un alto contenido de interés, y que sean capaces de mover a la lectura y consideración por parte de los usuarios.

Puedes recuperar a tus antiguos suscriptores para el mailing (parte 2)

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En el artículo anterior estuvimos viendo la importancia de segmentar los usuarios que no abren los correos de nuestras campañas de emailing, la necesidad de pensar en que los receptores son humanos y algunas técnicas para conseguir que los que han perdido el interés se re-enganchen a nuestros envíos. La verdad es que nos interesa tener usuarios activos, porque cada vez que hacemos un envío masivo nos cuesta bastante dinero. ¿Qué sentido tienen esos envíos si los que los reciben ni siquiera acaban leyendo el mensaje ni haciendo clic en el vínculo que incluya? Veamos otros consejos que son de nuestro máximo interés en este campo.

4. Impresiona a los usuarios

Todos recibimos muchos mensajes de publicidad cada día. Sólo abrimos aquellos que nos impresionan. Claro, ¿cómo se impresiona a un usuario? No hay una respuesta única ni sencilla, pues cada persona tiene unos gustos e intereses diferentes. Pero dentro del campo que estamos trabajando, deberíamos encontrar aquello que suponga un valor añadido para el lector del mensaje. Vigilemos el tono de la redacción, que sea sencillo e interesante. Quizás podríamos añadir la opción de reducir la frecuencia de recibir nuestros emails. Muchos usuarios se sentirán más cómodos pinchando en esta opción que borrando por completo la suscripción.

5. Busca nuevas fórmulas, estate atento a lo que hace la competencia

No nos podemos dormir en los laureles. Estemos atentos a lo que hacen otras empresas de nuestro sector. Una buena idea es enviar diferentes tipos de mensajes a grupos de personas y comprobar cuáles funcionan mejor y por qué. Diferentes personas responden a cosas diferentes, por lo tanto no se puede hacer un tratado dogmático de lo que funciona y lo que no. Está claro que no hay reglas inalterables en este sentido.

Qué pasa si aun así algunos usuarios se dan de baja cada envío

Tenemos que tomar esta circunstancia con algo de filosofía. No se puede obligar a la gente a que quiera nuestros productos y servicios. Si a pesar de nuestros esfuerzos intensos por ofrecer algo novedoso y diferente, algunos se dan de baja, pues nada. Seguir enviando correos a gente que no los quiere es tirar el dinero, pues la empresa cobra todos los envíos por igual. Al mismo tiempo, debemos intentar encontrar nuevos contactos o leads para que nuestra lista de suscriptores vaya aumentando. Recordemos que a mayor número de suscriptores, mayor número de ventas haremos supuestamente.

Los estudios actuales demuestran que el envío de mailings está en pleno apogeo, pues se consiguen resultados extraordinarios cuando se gestionan bien. Aunque no hay fórmulas mágicas, el trabajo bien pensado y continuado suele tener buenos resultados. La idea es tratar de retener a los usuarios para que sigan recibiendo nuestros correos, pues si no compran hoy lo pueden hacer mañana. Así que tenemos que buscar el equilibrio entre ofrecer contenidos interesantes y llamativos y ser fieles a la filosofía de nuestra empresa. El marketing digital le debe mucho al email marketing, así que vale la pena poner toda la carne en el asador.

Puedes recuperar a tus antiguos suscriptores para el mailing (parte 1)

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Estamos tan saturados de información, que muchas personas borran los correos electrónicos de publicidad que reciben sin más miramientos. Algunos otros, cuando su estado de asqueo llega a extremos insospechados, se molestan en seguir el trámite previsto para que su correo electrónico sea borrado de la base de datos del emisor. Esto es una realidad. Claro, que también es real que el email marketing sigue funcionando y sigue siendo un método excelente para llegar los clientes y posibles clientes de una determinada empresa. Partiendo de la base de que cuando se tiene la dirección de correo electrónico de un contacto es porque este ha facilitado dicha información, ¿cómo podemos incrementar el interés de los usuarios para que sigan nuestro envíos de emailing? ¿Se puede hacer algo para re-enganchar a los usuarios que se han dado de baja de la lista de correos?

1. Segmentar los que no abren los correos electrónicos

Quizás una buena idea es no dejar que llegue el momento en el que un suscriptor pone fin a su sucripción, o por lo menos, retrasarlo todo lo posible. Algunos expertos dicen que se debe segmentar a los usuarios que no suelen abrir nuestros envíos publicitarios. Esta primera medida nos permite hacer un enfoque más personalizado y llegar a conclusiones válidas de por qué no se están abriendo dichos envíos.

2. Tratar a los usuarios como humanos

No olvidemos que nuestros envíos de email marketing se dirigen a seres humanos, así que lo propio sería tratarlos como a tales. ¿Qué hay de la hora del envío? El otro día recibí un correo electrónico a las 2 de la mañana, de publicidad. El sonido me despertó y me enfadé bastante. ¿A qué inteligente mente pensante se le ocurre hacer un envío de madrugada? Debemos tener muy en cuenta el país de los receptores y programar nuestro envíos para no causarles molestias innecesarias. Por ejemplo, si nuestro email va dirigido al mundo laboral, quizás no es buena idea hacer el envío el lunes a primera hora. Por otra parte, si el envío tiene que ver con el ocio, qué bueno sería recibirlo el viernes por la tarde o el sábado a una buena hora.

3. Cómo re-enganchar a los usuarios que han perdido el interés en nuestros correos

Lo bueno sería empezar por un asunto impactante y bien redactado. Pensar unas cuantas palabras que tengan fuerza no es fácil, pero son las que servirán para que el usuario decida abrir el correo o no. El email debe estar lo más personalizado posible, incluyendo el nombre o algún otro dato que tengamos del que recibe el mailing. Hay una tendencia que afirma que debemos ser honestos con los clientes y decirles francamente que les necesitamos. También debemos pensar y buscar un valor añadido para conseguir que el usuario que abre el mensaje se fije en un detalle, un dato que le impulse a hacer clic en el enlace del correo electrónico.

En el siguiente artículo comentaremos otras sugerencias para conseguir que nuestras campañas de emailing tengan éxito y sean abiertas por la mayor cantidad posible de usuarios.

Las herramientas del mailing que debes conocer

Las herramientas del mailing que debes conocer

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Hay personas y empresas que piensan erróneamente que el mailing es una estrategia en extinción. Que está desapareciendo como algo obsoleto y ya poco práctico. ¿Quién no ha escuchado alguna vez que el correo electrónico está condenado a desaparecer? ¿Y que está desapareciendo porque las redes sociales están acabando con él?

¿Estas teorías son ciertas y debemos ponernos sobre aviso?

Hay demasiados estudios muy serios que advierten que esto no va a suceder. Y es de sentido común. A los usuarios les gusta recibir información directa de las marcas que son de su interés. Nuevos productos, actualizaciones, modelos recién desarrollados, etc… Por tanto, el correo electrónico no tiene razón para desaparecer.

De hecho, los expertos siguen viendo el email marketing como un mecanismo muy fuerte y riguroso para llegar a los usuarios. Pero a esto hay que sumarle que el mailing es un enorme y eficaz aliado en los procesos de conversión. Precisamente en estos tiempos, la personalización de las campañas es necesaria. Poder segmentar a nuestros usuarios de una forma muy certera, es completamente necesario. Y una buena campaña de mailing, bien dirigida, va a aumentar la capacidad de tu empresa para hacer un seguimiento exhaustivo y muy concreto de las ventas, a la vez que te ayudará a comprobar el grado de implicación y participación de tus usuarios y clientes.

Pero claro, la elección de las herramientas para trabajar, determina siempre el buen resultado. Ya no vale el viejo dicho de “el buen maestro con cualquier cosa se apaña”. No cabe duda que la profesionalidad es un grado, pero una buena herramienta ahorra mucho tiempo y dinero, además de problemas.

Hablemos de Mailrelay

Esta herramienta ocupa un lugar muy selecto y destacado en su sector. Nos permite crear, hacer el envío y gestionar las campañas que diseñemos con unas estadísticas completas, sobre todo en relación al comportamiento de nuestros suscriptores. Es un hecho comprobado que las legislaciones mundiales en esta materia van cambiando, y sofisticándose para proteger a los usuarios. Además, también condicionan los mercados en los que podemos operar. Todo esto va creando un problema de adaptación para los equipos jurídicos de las empresas a la hora de diseñar sus estrategias.

Como ejemplo, citamos, que muchas empresas están empezando la migración desde Mailchimp hacia Mailrelay. Y sus alegaciones son inequívocas. Afirman que hay muchas y beneficiosas ventajas, si pensamos realmente en todos los tipos de clientes que tenemos. También deberíamos pensar en los que puedan llegar a solicitar nuestros servicios o productos.

Podemos saber con exactitud quién ha hecho clic en nuestro newsletter. Disponer de la mejor tecnología a nuestro alcance establece la diferencia entre existir en grandes sectores del mercado o quedarse pequeños, sin crecimiento, sabiendo que eso es un claro retroceso.

Mailrelay es, aparte de una herramienta, una forma de estar bien documentados sobre las tendencias actuales del email marketing, Debemos saber hacia dónde dirigir nuestros pasos publicitarios. Los cantos de sirena sobre el fin del mailing, son eso, cantos de sirena. Y son peligrosos, porque pueden inducirte a desaprovechar un sinfín de ventajas y oportunidades de negocio que te ofrece el mailing bien articulado.

¿Estás al tanto de los peligrosos correos trampa?

¿Estás al tanto de los peligrosos correos trampa?

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La palabra correo trampa viene del inglés spamtraps y el término hace referencia a los listados de correos electrónicos que o bien no están activos o bien no son reales. Cuando se envía una campaña de mailing es un factor que hay que tener en cuenta, pues si se hace una inversión y la entregabilidad es muy baja, no se consiguen los resultados deseados. Es un asunto que debemos tener en cuenta porque si hay muchos correos de esta índole en nuestra base de datos, eso podría afectar a nuestra reputación online y nuestras IPs podrían llegar a catalogarse como emisoras de spam o correo basura. Con el tiempo, si no se toman medidas prácticas, también podría llegar a afectar nuestro posicionamiento SEO. ¿Qué podemos hacer para evitar toda esta clase de problemas?

Una primera idea es gestionar correctamente nuestras bases de datos de correos electrónicos. Bajo ningún concepto es buena idea enviar mailings a personas que no los han solicitado. Comprar bases de datos de correos electrónicos es una práctica rechazada por algunos gestores de correos masivos. En cualquier caso, debemos dar un buen mantenimiento a la base de datos incluso cuando los propios usuarios nos hayan dado estos datos. Siempre que enviemos un mailing debemos dar la opción de que una persona pueda dejar de recibir nuestras comunicaciones. También, deberíamos limpiar los correos que no funcionan bien y que rebotan nuestros mailings. Cuanto más limpia y actualizada tengamos nuestra base de datos, mejor funcionará y, sobre todo, más efectiva será.

Deberíamos prestar atención a cómo las personas introducen los datos para convertirse en leads o contactos. Para empezar tendrían que introducir dos veces el correo electrónico para asegurarnos de que no se comete ningún error. Además, antes de aceptar los datos como buenos, deberíamos enviar una confirmación a dicho correo electrónico y que la persona tuviera que hacer clic en un enlace para validar que dicho correo está en vigor. En caso contrario, podríamos tener correos electrónicos que no son reales y que se introducen en nuestra base de datos vía crawling.

Otro consejo que dan algunos expertos es no enviar correos a gente inactiva. Este consejo no me parece mal. Al fin y al cabo nuestras campañas de mailing van orientadas a conseguir que los contactos sean clientes activos o recordar a clientes que compren nuevos productos o servicios. Si tenemos usuarios que nunca responden a nuestros mensajes, quizás sea buena idea concentrarse en los que sí lo hacen. Para un gestor de envíos masivos no es el mismo coste enviar 100.000 correos electrónicos que solo 5.000. Así que en función de nuestro presupuesto, bien valdría la pena apuntar mejor a aquellos de los cuales podemos esperar que sean clientes.

Es importante recordar que si tenemos en nuestra base de datos correos de estas características, eso puede afectar al resto, y especialmente, a la reputación del dominio. Como es mucho en juego lo que está implicado, vale la pena esmerarse en este apartado y gestionar correctamente nuestras bases de datos de contactos.

Los mailing que más éxito tienen

Los mailing que más éxito tienen

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Un mailing es un envío publicitario, normalmente masivo, que una empresa o profesional envía a un grupo de empresas o de clientes. El objetivo suele ser dar a conocer un nuevo producto o servicio y atraer la atención sobre por qué adquirirlo en determinado plazo de tiempo. Lo habitual es que estén sujetos a una promoción que caduca en breve. También suelen estar vinculados a una página líder o “landing page”. Esta página es diferente a la página web de la empresa porque se suele centrar en un único objetivo: vender ese producto o servicio.

Imaginemos que un concesionario de coches tiene 3 vehículos que debe retirar del stock porque va a salir un nuevo modelo en breve. Una buena idea sería crear una promoción muy atractiva para que los usuarios que quieren adquirir un vehículo, y no les importe que sea el último modelo, lo puedan hacer. El concesionario decide crear una “landing page” donde se informa que si se compra uno de estos tres vehículos antes de una semana se obtendrá un jugoso descuento y el seguro a todo riesgo de los dos primeros años.

Tras construir la “landing page”, lo habitual es hacer un diseño de un mailing que siga la misma línea estética. El objetivo del mailing es centrar la atención en la “landing page” y que los clientes concierten una cita para ver uno de los tres vehículos. Por supuesto, el mailing debe ser sencillo de entender y que tenga el mensaje claro. Además, técnicamente debe tener los estilos en línea para que se vea correctamente en los principales gestores de correo electrónico.

Una vez está el mail desarrollado que apuntará a la “landing page”, el concesionario hará un envío masivo utilizando una plataforma de envíos de correos electrónicos. Lo más frecuente es subir los contactos en formato Excel a la base de datos de este gestor de envío masivos. Los contactos deben ser clientes o amigos del concesionario que han autorizado que se les envíe publicidad. Otra opción es conseguir bases de datos de empresas que son públicas. Sin embargo, siempre es mejor contar con la autorización del cliente o posible cliente para enviarles este tipo de promociones.

Desde luego, el concesionario también promocionará la “landing page” mediante publicidad en Google y en las principales redes sociales. Pero el mailing es un método efectivo y barato para llegar a un gran número de personas en unos instantes.

Algo que nunca se debe descuidar es el asunto que se pone en el correo electrónico. Muchas personas ven este asunto y deciden si abrir el correo o no en función de lo que ponga en él. Desde luego, si la mayoría no abren el correo, significa que algo no anda bien. Por último, mencionar algo obvio: cada vez más usuarios ven el correo electrónico en su teléfono móvil, por lo que es obligatorio que los mailings se ajusten perfectamente a cualquier dispositivo. De lo contrario, todo el esfuerzo habrá sido en vano.

Los asuntos que hacen que una campaña de mailing fracase

Los asuntos que hacen que una campaña de mailing fracase

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Cuando pensamos en hacer una campaña de mailing, es decir, enviar a un grupo de clientes o posibles clientes una oferta o una promoción, debemos tener en cuenta muchos aspectos. El diseño, el mensaje, la llamada a la acción. Pero no siempre nos fijamos en el asunto del mensaje. Y sin embargo, es lo primero que verán los usuarios al recibir nuestro correo electrónico publicitario. Muchas empresas fracasan en sus campañas de mailing por no prestar suficiente atención al asunto del mensaje. Dado que las campañas de mailing consumen recursos económicos, ¿qué podemos hacer para que sean un éxito?

A continuación enumeramos algunos errores frecuentes a la hora de enviar mailings:

No tener un objetivo claro

Sí, suena raro, pero no es lo mismo el objetivo del asunto que el objetivo del mensaje del mailing. Por supuesto que el objetivo principal de tu campaña es vender mucho. Pero ¿cuál debe ser el primer objetivo? Pongo un ejemplo: ¿podrías valorar un buen vino si no abres la botella y lo pruebas? ¿De qué te sirve un mensaje excepcional en el correo electrónico si el usuario no lo abre siquiera? Por eso, el primer objetivo es que el mensaje se abra… y después, que se lea.

No usar la brevedad en el asunto

Dice el refrán antiguo: “lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Pero hoy en día, es más importante aún. Ten en cuenta la estadística. Más de la mitad de las aperturas de correos electrónicos se realizan en dispositivos móviles. Eso nos lleva a una conclusión. En smartphones y tabletas, solo suelen mostrarse entre 15 y 20 caracteres. Eso son unas 8 palabras. Muchas empresas no tienen en cuenta esto y escriben textos muy largos que el receptor nunca llega a leer.

Menospreciar el valor de los números

Si pasas por alto el valor de síntesis de los números y cómo estos aclaran conceptos, te equivocas. Puedes integrar números en tus mensajes de diversas formas: porcentajes, listas de información o valores económicos directos. Podrías poner algo así como “ahorra un 20%” , “10 alimentos que favorecen tu dieta”, o “ahorra 25 euros en este pantalón”. Las cifras concretas incitan a abrir el email.

No prestar atención al reconocimiento de la marca

Según estudios recientes, un 64% de los usuarios abre el mensaje dependiendo de la relación o confianza que tiene con la marca. Mientras que el 47% lo hace midiendo la importancia del mensaje. O lo que es lo mismo, o te identificas claramente en la línea de asunto, diciendo quien eres, o lo más probable es que no se abra tu email. Ese es otro de los errores de algunas empresas, que no se identifican.

No personalizar el asunto de forma correcta

No es buena idea poner el nombre del usuario en el asunto. Los asuntos tipo “Pedro, abre este email sobre teléfonos móviles”, generan desconfianza y muchos no abrirán el email. Prueba a personalizar el asunto de forma genérica, con algo así como “colores de moda que te favorecen este otoño”. Nadie se sentirá molesto pero sí que es fácil identificarse con dicho asunto.